El Entrenamiento Invisible: 5 Claves para una Alimentación de Campeones en Casa
- Leonardo Ojeda

- 19 ene
- 3 Min. de lectura
No Solo Se Juega con los Pies: Se Juega con lo que Comes
Hola, Familia Naranja.
En Santa Rosa de Lima entrenamos duro. Corregimos la técnica, afinamos la táctica y sudamos la camiseta. Pero hay una realidad que repito siempre a mis jugadores: el entrenamiento dura 90 minutos, pero el cuidado del atleta dura las otras 22 horas y media del día.

A esto lo llamamos el "Entrenamiento Invisible".
Muchos padres me preguntan: "Profe, ¿Cómo hago para que mi hijo rinda más en los segundos tiempos?" o "¿Por qué se siente tan cansado?". La respuesta, el 90% de las veces, no está en las pesas ni en correr más vueltas a la cancha; está en el plato de comida.
La nutrición no es una dieta aburrida; es la gasolina de alto octanaje que un carro de Fórmula 1 (su hijo) necesita para competir. No se trata de prohibir, se trata de disciplina e inteligencia.
Aquí les dejo 5 claves tácticas para ganar el partido de la alimentación en casa:
1. El Plato "Arcoíris": Calidad sobre Cantidad
Olvídenlos de contar calorías, eso no sirve aquí. Enfóquense en los colores. Un plato de un atleta en crecimiento debe tener variedad.
La regla de oro: En cada comida principal debe haber una fuente de proteína (pollo, carne, pescado, huevos) para reparar el músculo, y carbohidratos de calidad (arroz, pasta, papa, plátano) para llenar el tanque de energía.
El error común: Comer solo pasta antes del juego. Falso. El cuerpo necesita vegetales y frutas para que las vitaminas ayuden a procesar esa energía. Si el plato se ve pálido (solo blanco y marrón), falta "vida".
2. La Hidratación es Táctica, no Opcional
En Caracas el calor y la humedad juegan su partido. Un jugador que tiene sed, ya está deshidratado y su rendimiento baja un 20% automáticamente.
El Hábito: No esperen a llegar al entrenamiento para tomar agua. El jugador debe llegar hidratado desde el colegio o la casa.
El Tip: Botella de agua siempre en el morral. Es parte del uniforme. Si no llevas tus canilleras no juegas; si no llevas tu agua, no rindes.
3. El "Timing": Comer a Tiempo es Ganar Tiempo
La disciplina también es horaria. El cuerpo tarda en digerir.
Antes del entreno: Comidas completas 3 horas antes. Si el hambre ataca 1 hora antes, una fruta o un yogurt (algo ligero). Nunca una comida pesada justo antes de los tacos.
La Ventana de Oro: Los 30 minutos después de terminar de jugar son sagrados. Ahí es cuando el músculo absorbe todo. Un cambur, un sándwich de pavo o un batido de proteína natural justo al salir de la ducha recupera al jugador para el día siguiente.
4. Planificación: La Estrategia Semanal
La improvisación es enemiga del alto rendimiento. Si dejamos la comida a la suerte, terminamos comiendo comida rápida o "lo que sea" en la calle.
La Táctica: Así como planificamos el partido del fin de semana, planifiquen el menú semanal. Tengan listos los snacks saludables (frutos secos, frutas picadas) para la lonchera.
Disciplina: Que el jugador participe. Que sepa que preparar su merienda es tan importante como limpiar sus guayos. Eso crea responsabilidad.
5. La Regla del 80/20: Mentalidad Sana
Somos atletas, pero también somos humanos y disfrutamos la vida. La obsesión no es sana.
El Balance: Si el 80% del tiempo comemos limpio, nutritivo y a la hora, tenemos un 20% de margen para disfrutar de esa pizza el fin de semana o ese postre en un cumpleaños sin culpa.
Salud Mental: La comida también es disfrute social. Un jugador feliz juega mejor. Lo importante es saber cuándo. ¿Una hamburguesa doble la noche antes de la final? Mala idea. ¿Después de ganar la copa? ¡Merecida!

Familia, el fútbol moderno es rápido y exigente. En la DLG Academia Naranja formamos atletas integrales, y eso empieza en la cocina. Ayúdennos a que sus hijos lleguen al campo con el tanque lleno y el motor a punto.
¡A comer sano y a entrenar fuerte!
Dirección Deportiva DLG Academia Naranja



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